En un mundo lleno de contrastes, la esencia nos ayuda a mantenernos tranquilos y centrados, a conectar con nuestro centro y a actuar desde el corazón. El mundo se dividirá en distintos grupos, en una aparente separación. Y, sin embargo, somos: humanidad, familia. Junto con todas las criaturas, somos hijos de Dios en la unidad.