Como es arriba, es abajo. Una esencia de equilibrio. En un mundo de opuestos, este círculo en los cultivos nos recuerda que uno también contiene al otro. Nos ayuda a poner las cosas en perspectiva, a encontrar soluciones de compromiso y equilibrio interior. Cuanto más ponemos las cosas en perspectiva, más rápidamente podemos reconocer la unidad de Dios.