La esencia actúa energéticamente sobre nuestra piel. Ella estimula energéticamente nuestras células y promueve la comunicación entre ellas. Aprendemos a hacer las cosas desde la alegría. Patrones rígidos e inflexibles pueden ser disueltos del inconsciente y transformados. En vez de tener que aplicar rígidamente los viejos patrones, aprendemos a ver qué es lo que realmente nos regala alegría y felicidad. Aprendemos a poner nuevas prioridades.